Creaciones personales

Mar del Plata

Yo nací en una ciudad que el mar le   prestó parte de su nombre

Donde todos los días las lanchas que salen a pescar cosen y descosen una cinta amarilla en el borde de su costa

Arena, cemento y sal son la materia de su cuerpo

El sol, el viento y el deseo del hombre le dieron su forma

La sierra, el bosque, la laguna y la llanura también forman parte de su paisaje

El puerto, la bahía, el acantilado, el faro que parpadea de cansancio por la noche, las estatuas que vigilan desde las escaleras cerca de la playa, la suerte del turista que arriesga su fortuna en el juego.

Amores furtivos que se esconden   entre las rocas y la noche

Último destino del retiro, lugar del descanso prometido

Lugar de fantasías y promesas incumplidas

Frutos del mar, encuentro de amigos y festejos

Lugar de recuerdos de una infancia imaginada

Donde se encuentra el mito de una felicidad perdida y alcanzada

Cuando el mundo giraba alrededor de mí

Se pierden y se mezclan nítidas imágenes de cosas que ya no están más que en la memoria

Playas, territorios solitarios, lugares de encuentro que se deshilacharon con el paso del tiempo y están presentes en una ausencia descarnada.

Instante

Como una gota de agua que cae en un estanque,  y se expande en círculos concéntricos

Como una palabra que se expresa y reverbera en el silencio.

 Como el vuelo de un águila en el cielo suspendida

Como una leve brisa que acaricia

 Como el aroma de las flores que trae en el verano el viento

Como el verde de tus ojos

 Como tu cuerpo desnudo entre las sábanas

Como el cante quebrado del flamenco

Como el tañer de una campana                                      

Como la mirada inocente de un infante

Por todo lo que siento

Por la imagen que queda en la memoria

Así quisiera describir con mis palabras, en algunas frases

 La perenne belleza de un instante

ARMONIA

Con la abstracción del pensamiento, lo comprendo

Con la percepción de los sentidos lo registro                                                                   

Existe un orden, un ritmo, una armonía en el continuo devenir del universo

Desde el comienzo de la vida me acompaña un latido que repica como una campana su tañido

Además del corazón, es el pulmón que sincroniza el batir, con el sordo sonido del respiro

Lo encuentro en el lento movimiento envolvente de las nubes

En los sonidos y el silencio

Entre la brisa y la fuerza del viento

En el vuelo ordenado de las aves

En el ciclo diario de las luces y las sombras

En el fluir y en el refluir de las mareas

En el ser y dejar de ser al final de cada vida

Quién podrá comprender los misterios y los arcanos de la vida

Quien es el que determina el orden geométrico y el sentido

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